El kilómetro 21.3 de la CA-9 Sur, en jurisdicción de Villa Nueva, amaneció bajo un silencio inquietante. Dentro de un Mazda gris no había sobrevivientes, no había testigos, no había explicación inmediata. Solo cuatro hombres sin vida y un mensaje escrito a mano que parecía más que una advertencia.

El tránsito quedó paralizado. Las sirenas rompieron la quietud mientras agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) acordonaban el área. En el asiento del copiloto, el manuscrito encontrado hacía una referencia directa a la Mara Salvatrucha (MS). No era una firma cualquiera; era un mensaje cargado de odio, de confrontación, de territorio.

Para muchos vecinos del sector, el hallazgo no solo fue un hecho violento más: fue un recordatorio del lenguaje oscuro con el que operan las pandillas, donde los mensajes escritos acompañan a los cadáveres como si fueran comunicados clandestinos.

Horas después, en la morgue del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), familiares confirmaron la identidad de los cuatro fallecidos, todos residentes de la colonia El Gallito, zona 3 capitalina:

— Kevin Daniel García Cruz, 24 años.

— Yoseth Andre López Pedroza, 21 años.

— Yony Leonel López Ramírez, 44 años.

— Yurick Alejandro López Flores, 22 años, padre e hijo unidos también en la tragedia.

La identidad del cuarto hombre continúa pendiente.

Las autoridades no descartan una vez más que el caso esté vinculado a disputas entre estructuras criminales. En el mundo de las pandillas, los mensajes no son casualidad: son advertencias, desafíos o represalias.