Zoila Maricruz Chinchilla Valdez, de 42 años, fue asesinada entre la tarde y noche del miércoles 7 de octubre en El Cerinal, Barberena, Santa Rosa. La víctima era maestra, abogada y vicepresidenta de la asociación de tuctuqueros del sector.

Una posible represalia relacionada con extorsión figura entre las primeras hipótesis que manejan los investigadores sobre el asesinato de Zoila Maricruz Chinchilla Valdez, quien fue atacada a balazos cuando se disponía a abordar su vehículo después de salir de su lugar de trabajo.

De acuerdo con la reconstrucción preliminar del hecho, alrededor de las 18:15 horas, Chinchilla Valdez se encontraba a pie sobre la calle principal, frente a la Escuela Oficial Rural Mixta, jornada vespertina, cerca del polideportivo de El Cerinal.

En ese momento, dos hombres que se desplazaban en una motocicleta de color negro la interceptaron. Según la información recabada por los investigadores, ambos vestían sudaderas negras y tenis blancos. Uno de ellos habría utilizado un arma de fuego para dispararle en repetidas ocasiones, sin mediar palabra.
La profesional quedó gravemente herida y falleció en el lugar. Las diligencias establecieron lesiones en la región de la ceja izquierda y en la parte frontal de la cabeza. Tras el ataque, los responsables huyeron en la motocicleta y hasta el momento no han sido identificados.

Fue hasta las 19:04 horas cuando los investigadores tuvieron conocimiento del crimen, luego de recibir información difundida en las plataformas digitales. Aproximadamente una hora y 45 minutos después, a las 21:40 horas, inició el procesamiento de la escena.
Durante las diligencias, que concluyeron a las 22:44 horas, los investigadores realizaron la documentación fotográfica y planimétrica del lugar y localizaron dos casquillos y un proyectil deformado de arma de fuego. El calibre quedó pendiente de establecer mediante los análisis correspondientes.

También fue localizado y embalado como evidencia un teléfono celular Samsung de color blanco, propiedad de la víctima, el cual presentaba un patrón de bloqueo. Hasta el momento no se consignan resultados sobre el análisis de su contenido.
Como parte de las primeras diligencias, los investigadores también entrevistaron al esposo, a un hermano de la víctima y a otras personas que se encontraban en el sector.

LA HIPÓTESIS DEL CRIMEN
Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores fue que Chinchilla Valdez ocupaba el cargo de vicepresidenta de la asociación de tuctuqueros del sector.
A partir de las entrevistas y de la información recopilada durante las primeras diligencias, las autoridades plantean como una de las principales líneas de investigación que el ataque pudo tratarse de una represalia relacionada con el cobro de extorsión, específicamente por una posible negativa a atender exigencias económicas.

No obstante, esta versión continúa siendo una hipótesis y deberá ser confirmada o descartada conforme avance la investigación.
Los dos atacantes continúan sin ser identificados, mientras el Ministerio Público y los investigadores trabajan en el análisis de los indicios recopilados, las entrevistas y demás elementos que permitan establecer con certeza el móvil del asesinato y dar con los responsables

Con información de Juan Víctor Castillo y VISOR GT Suroriente