Sin censura en Telegram 👇👇

El camino de terracería amaneció en silencio. Polvo suspendido, huellas frescas y, en medio de la nada, un cuerpo. Así inició el domingo 15 de febrero en un sector apartado de Chiquimula, en la ruta que conecta la colonia El Maestro con el sector de La Línea y conduce hacia el kilómetro 170 de la Carretera CA-10, cerca de la estación de servicio Texaco.

A media vereda el cuerpo quedó tendido un hombre con visibles señales de violencia. No hubo testigos que hablaran en ese momento; solo el murmullo de quienes, al reconocerlo, comenzaron a llamar a sus familiares. Horas después fue identificado preliminarmente como Boris Estuardo Vásquez Picen, de 33 años, vecino de la colonia El Maestro, zona 4.

Las señales indican que fue lapidado entre la noche del sábado y la madrugada del domingo. El terreno árido y solitario se convirtió en escenario de un crimen que ahora deberá ser esclarecido por las autoridades.

Con el paso de los minutos, el lugar dejó de ser solo una escena policial. Se transformó en punto de despedida. La madre y otros seres queridos permanecieron junto al cuerpo, pronunciando palabras quebradas por el dolor. “Mi yerno era muy tranquilo, no se metía con nadie”, expresó el padre de la cónyuge, mientras la incredulidad pesaba más que el sol de la mañana.