
Una violenta disputa entre estructuras criminales dedicadas al narcomenudeo desató una masacre que dejó siete personas fallecidas en la colonia Las Margaritas, en Sanarate, El Progreso, mientras una adolescente de 16 años fue remitida a un juzgado luego de ser señalada de presuntamente participar en acciones relacionadas con el caso.
De acuerdo con información oficial de la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC) de la Policía Nacional Civil, el ataque armado registrado el lunes 29 de junio tendría su origen en una disputa por el control territorial para la distribución de droga entre integrantes del Barrio 18, específicamente de la clica denominada Solo Para Locos, y una estructura criminal conocida como Los Tambora.
Las autoridades manejan como principal hipótesis que la masacre fue planificada como represalia por recientes hechos violentos ocurridos en ese municipio, donde ambas organizaciones mantienen una lucha constante por el dominio del narcomenudeo.
Según el informe de investigadores, un pandillero identificado con el alias “Deivid”, presunto integrante del Barrio 18, habría coordinado el ataque con el objetivo de eliminar a familiares directos del supuesto líder de Los Tambora, organización señalada de operar actividades ilícitas en la región.
La investigación detalla que dos hombres armados llegaron hasta una vivienda ubicada en colonia Las Margaritas y aprovecharon que la puerta principal permanecía abierta para ingresar repentinamente y abrir fuego en repetidas ocasiones contra las personas que se encontraban reunidas en el interior.
La primera víctima mortal fue identificada como Berta Elvira Rodas Dean, de 71 años, quien falleció en los primeros segundos del ataque.
En medio del caos, una de las personas que se encontraba dentro de la residencia intentó cerrar la puerta principal para impedir el ingreso de los atacantes; sin embargo, los sicarios dispararon a través del vidrio, lograron forzar nuevamente la entrada y continuaron ejecutando a quienes permanecían dentro del inmueble.
Durante esa segunda ráfaga de disparos murieron Rolando Agustín Jolón López, de 37 años, y Suly Karina Santizo Estrada de Cardona, de 45 años.
Tras perpetrar el ataque, los responsables intentaron escapar del lugar, pero personas que escucharon las detonaciones y los gritos reaccionaron armadas y abrieron fuego en contra de los atacantes.
Como resultado, uno de los presuntos sicarios murió dentro de la vivienda y otro falleció en el exterior del inmueble. Ambos hombres permanecen sin identificación oficial, aunque investigadores sostienen que se trataría de integrantes del Barrio 18 involucrados directamente en la ejecución del atentado.
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Además, otras dos personas que resultaron gravemente heridas fueron trasladadas de emergencia hacia centros asistenciales; sin embargo, ambos fallecieron minutos después debido a la gravedad de las heridas.
Las víctimas fueron identificadas como Francisco David Aldana Álvarez, de 38 años, quien murió en el Centro Médico Sanarateco, y Mauricio Alejandro Cardona Santizo, de 19 años, quien falleció mientras era trasladado de emergencia hacia el Hospital Roosevelt, en la ciudad capital.
Con ello, el saldo total del violento ataque ascendió a siete personas fallecidas.
víctimas identificadas
- Berta Elvira Rodas Dean, 71 años
- Rolando Agustín Jolón López, 37 años
- Suly Karina Santizo Estrada de Cardona, 45 años
- Francisco David Aldana Álvarez, 38 años
- Mauricio Alejandro Cardona Santizo, 19 años
Las otras dos víctimas mortales corresponden a los presuntos atacantes, quienes continúan sin ser identificados oficialmente por las autoridades.
Durante las diligencias realizadas en el lugar, agentes de la Policía Nacional Civil remitieron a una adolescente de 16 años, quien según el reporte policial manifestó trabajar en una tortillería y aseguró que había sido enviada al lugar únicamente para tomar fotografías y grabar videos de la escena del crimen.
No obstante, debido a las circunstancias en que fue localizada y por posibles vínculos con las estructuras criminales involucradas, la menor quedó a disposición del Juzgado de Paz de Sanarate mientras continúan las investigaciones.
Las autoridades mantienen operativos y continúan recabando evidencia, mientras sostienen que el hecho estaría directamente relacionado con una sangrienta guerra entre organizaciones criminales que buscan controlar los puntos de distribución de droga en ese sector de El Progreso.
Con información de Prensa Libre
