
Lo que inició como la búsqueda de una pareja reportada como desaparecida terminó en una escena de profundo dolor en el municipio de San Andrés Villa Seca, Retalhuleu.
En horas de la mañana del martes 21 de julio localizados sin vida Nixon Geovany Pérez Paz, de 43 años, y Glendy Marisol González de la Cruz, de 25 años, residentes del parcelamiento Nueva Lolita, quienes habían sido reportados como desaparecidos desde la tarde del lunes, cuando se dirigían desde el ingenio Tululá, en Cuyotenango, hacia su residencia.

Los cuerpos fueron encontrados en un cañaveral del camino que conduce al parcelamiento Buenos Aires, en San Andrés Villa Seca. De acuerdo con la información y fotografías, ambos presentaban múltiples heridas provocadas por proyectil de arma de fuego. Además, se informó que estaban atados y que el hombre tenía los ojos cubiertos al momento del hallazgo.
La historia tomó un giro aún más desgarrador al confirmarse que junto a las víctimas permanecía con vida su hija, Geovanna Araceli, de unos dos años de edad, quien viajaba con ellos cuando desaparecieron.
Según versiones preliminares de vecinos y familiares, la menor habría permanecido durante varias horas junto a los cuerpos de sus padres. Su llanto alertó a las personas que participaban en la búsqueda, lo que permitió localizar el lugar donde ocurrió el crimen. Posteriormente, la bebé fue resguardada y entregada a sus familiares.







