Santa María Ixhuatán, Santa Rosa, se tiñó de sangre durante el fin de semana, luego de que tres hechos armados cobraran la vida de igual número de personas en menos de 72 horas, sembrando temor e incertidumbre entre la población.

El primer ataque ocurrió la mañana del viernes 1 de mayo, cuando Tomás Evaristo Mejía Ramírez fue asesinado a balazos en el sector del casco urbano, a pocos metros de las oficinas del RENAP. La víctima residía en la aldea San Antonio.

La noche del sábado 2 de mayo, la violencia volvió a golpear. En un sector solitario de la aldea Estanzuelas, fue ultimado el joven Luis Marroquín, también por proyectiles de arma de fuego.

La cadena de hechos continuó el domingo 3 de mayo, cuando fue localizado con heridas de bala Josué Fabricio Álvarez en el camino de aldea El Zapote hacia Los Amates. El fallecido era originario de San Juan Tecuaco y residía en Los Amates.

Hasta ahora, no se han esclarecido los móviles de estos crímenes, lo que incrementa la preocupación entre los vecinos, quienes exigen mayor seguridad en el municipio.