El dato que hunde a Haití en el Mundial 2026

Haití está protagonizando uno de esos partidos que pueden quedar en la memoria. De momento, la selección centroamericana está consiguiendo un empate histórico ante Marruecos, un resultado que le permitiría sumar su primer punto en la historia de los Mundiales.

El equipo haitiano ha encontrado ilusión gracias a los goles de (Bounou autogol) y de Isidor, este último con una de las mejores anotaciones de la Copa hasta el momento. Una jugada que refleja una de las virtudes de Haití: velocidad, atrevimiento y jugadores capaces de generar peligro cuando tienen espacios.

Sin embargo, detrás de esa reacción aparece un dato caótico que explica buena parte de su participación en este Mundial 2026.

Morocco’s Achraf Hakimi (2) scores their first goal during the World Cup Group C soccer match between Morocco and Haiti in Atlanta, Wednesday, June 24, 2026. (AP Photo/Jacob Kupferman)

Los seis goles que recibió Haití fueron en primeros tiempos

El dato es contundente: los seis goles que le han marcado a Haití en este Mundial llegaron en la primera mitad.

Esa estadística evidencia uno de los grandes problemas del equipo: la falta de concentración en los arranques de los partidos. Haití ha tenido momentos interesantes en ataque, pero también ha mostrado fragilidad defensiva y errores tempraneros que le han terminado costando demasiado.

En un Mundial, entrar desconectado se paga caro. Y Haití lo ha sufrido más que nadie.

Una selección con destellos, pero sin regularidad

Lo curioso es que Haití no ha sido una selección sin recursos. En ataque ha mostrado jugadores rápidos, habilidosos y con capacidad para desequilibrar. Sus transiciones pueden hacer daño y, ante Marruecos, volvió a demostrar que tiene argumentos para competir.

El problema ha estado en sostener los partidos desde el inicio. Recibir goles siempre en los primeros tiempos obliga a remar cuesta arriba, cambia los planes y desgasta emocionalmente.

Ese detalle probablemente explica por qué Haití quedó tan comprometido y cerca de convertirse en la primera selección eliminada de este Mundial.

Un aprendizaje para el futuro

Haití puede irse del torneo con sensaciones mezcladas. Por un lado, la ilusión de estar cerca de sumar su primer punto mundialista y de haber marcado goles importantes. Por otro, la frustración de haber pagado demasiado caro su falta de experiencia.

El talento aparece por momentos. La velocidad también. Pero para competir en una Copa del Mundo se necesita concentración desde el primer minuto.

Haití tiene destellos para ilusionarse, pero también una lección clara: en el Mundial no se puede despertar tarde.

Fuente: MSN