La noche del miércoles 3 de junio se vivieron momentos de terror en la zona 2 de Chimaltenango, cuando un ataque armado y una persecución dejaron como saldo dos personas fallecidas y tres más heridas, entre ellas dos mujeres alcanzadas por balas perdidas.

Según información, uno de los fallecidos que quedó en el interior del parqueo de una iglesia fue identificado como Leandro de Jesús Xec, de 19 años, originario de Chimaltenango. De acuerdo con las declaraciones brindadas por el pastor de la iglesia ubicada en la 5.ª avenida y 6.ª calle de la zona 2, el joven corría huyendo desesperadamente mientras era perseguido por sujetos armados.

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En un intento por salvar su vida, Leandro ingresó al parqueo del templo buscando refugio; sin embargo, los atacantes lograron alcanzarlo y le dispararon en repetidas ocasiones dentro del recinto. Técnicos en urgencias médicas de los Bomberos Voluntarios acudieron al lugar tras recibir múltiples llamadas de vecinos alarmados por las detonaciones, pero al evaluarlo confirmaron que ya había fallecido debido a múltiples heridas provocadas por proyectil de arma de fuego.

Durante el mismo incidente armado, una segunda persona perdió la vida a aproximadamente una cuadra del parqueo de la iglesia. Fue identificada como Héctor Gutiérrez Escobar, de 56 años, originario de Jocotán, Chiquimula, pero avecindado desde hace varios años en Chimaltenango.

De acuerdo con la información recabada, Gutiérrez Escobar laboraba como cobrador de parqueo y quedó tendido sobre la vía pública, en la calle que comunica el mercado de la Terminal con un costado de FACCSA, tras resultar herido por proyectiles de arma de fuego. Socorristas que acudieron a la emergencia confirmaron que ya no contaba con signos vitales.

Asimismo, tres personas más resultaron heridas durante el ataque, entre ellas dos mujeres y un hombre. Según reportes, fueron alcanzados por balas perdidas mientras se encontraban en el sector. Una de las mujeres heridas se encontraba dentro de la iglesia al momento de los hechos.

El pastor del templo relató que la situación generó momentos de pánico entre los feligreses y vecinos, quienes buscaron resguardarse al escuchar la ráfaga de disparos. La escena causó profunda conmoción debido a que la violencia irrumpió en un lugar considerado de paz y refugio para la comunidad.